Tareck El Aissami rompe el silencio y denuncia torturas sufridas en cautiverio

Agencias

El expresidente de Venezuela, quien también ejerció varios cargos importantes en los periodos de los dos más recientes mandatarios venezolanos, los del fallecido Hugo Chávez y Nicolás Maduro; Tareck El Aissami, rompió el silencio y denunció fuertes torturas, señalando a Tarek William Saab como el líder de esa inconstitucional situación.
La información fue publicada por el periódico digital «El Pregon.News».
Según su testimonio, el entonces fiscal general lo amenazó psicológicamente. “Estás muerto. Hoy te odia todo el país, pero yo voy a encargarme de que te odie todo el universo”, afirmó que le dijo el funcionario en una de sus visitas.
Además, sostuvo que le advirtió: “Olvídate de que tuviste esposa e hijos; ya no tienes nada”.

El Aissami señaló que durante los interrogatorios le negaron el derecho a designar abogados privados. Además, fue presuntamente medicado bajo sedación y sometido a presiones para admitir responsabilidades en el caso Pdvsa-Cripto.

Respecto a la acusación de un presunto desfalco de 23.000 millones de dólares, rechazó tajantemente esa cifra y la calificó de “absurda e incongruente”. Defendió además su gestión al frente del sector petrolero y aseguró que logró aumentar la producción nacional desde 330.000 barriles diarios hasta cerca de un millón. Mientras tanto, recuperaba refinerías paralizadas. Y que él mismo denunció casos de corrupción (casos Llamosa y Atlantic) que el Ministerio Público decidió ignorar o encubrir.

Crisis de salud y negligencia médica

Asimismo, durante su declaración, denunció su estado de salud y la negligencia médica vivida. El Aissami, quien padece de hipercoagulación por factor V Leiden, aseguró que se le negaron medicamentos esenciales y atención médica oportuna del Senamef.

Relató que en noviembre de 2025 fue operado de emergencia por una hernia, pero que funcionarios de la Dgcim lo sacaron del hospital apenas cuatro horas después de la cirugía, trasladándolo en una camioneta en lugar de una ambulancia. Producto de este traslado forzoso, la malla interna de la operación se desplazó, causándole dolores constantes. Además, denunció haber desarrollado el síndrome de Raynaud debido a las bajas temperaturas controladas en su celda.

Visiblemente afectado, El Aissami lloró al referirse a sus hijos y denunció que ocultarle información sobre la salud de uno de ellos constituyó una forma de “tortura psicológica”. Pese a sus acusaciones, aseguró que no guarda odio y afirmó haber perdonado a quienes considera responsables de sus padecimientos.

El exvicepresidente concluyó exigiendo un juicio público, abierto a periodistas y ciudadanos, al sostener que si se trata del “robo más grande de la historia”, entonces el proceso debe desarrollarse con total transparencia.