Marco Rubio y León XIV dialogaron sobre los esfuerzos para lograr la paz en Medio Oriente

Agencias

El secretario de Estado y Asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, quien es católico, ya se vio con el papa León XIV hace casi un año, un día después del inicio de su pontificado.

Pero en esta oportunidad ambos dignatarios conversaron en inglés, español y un poco de francés. Ambos manifestaron su «compromiso de cultivar buenas relaciones», en una reunión vaticana que se produjo tras los ataques de Donald Trump al pontífice, por su posición en contra de la guerra en Irán.

Rubio ahora ha vuelto al Vaticano para abordar importantes temas internacionales y, de paso, tratar de aliviar las repentinas tensiones entre Washington y Roma.

En primer lugar ha mantenido una audiencia privada con León XIV y después, como dicta el protocolo, con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y con su ‘ministro’ de Exteriores, monseñor Paul Richard Gallagher.

Durante estos encuentros, calificados de «cordiales» en un siempre escueto comunicado de la Santa Sede, ambas partes «han renovado el compromiso común de cultivar buenas relaciones bilaterales».

Además, han servido para compartir opiniones sobre el contexto regional e internacional «con particular atención a los países marcados por la guerra, tensiones políticas y difíciles situaciones humanitarias», que no aparecen citados en la nota vaticana.

Pero también «sobre la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz», termina.