{"id":552,"date":"2026-05-09T16:50:44","date_gmt":"2026-05-09T21:50:44","guid":{"rendered":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/?p=552"},"modified":"2026-05-09T16:55:56","modified_gmt":"2026-05-09T21:55:56","slug":"desde-mi-escritorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/desde-mi-escritorio\/","title":{"rendered":"Desde mi Escritorio"},"content":{"rendered":"\n<p>El Legado Pastoral<\/p>\n\n\n\n<p>Redy Portillo<\/p>\n\n\n\n<p>A 35 a\u00f1os de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y de los eventos de Pentecost\u00e9s, entre los a\u00f1os 65-66 d.C. (dos o tres a\u00f1os antes de su crucifixi\u00f3n en Roma), el ap\u00f3stol Pedro escribe su primera carta, para fortalecer y animar a los cristianos que estaban siendo perseguidos por su fe; alent\u00e1ndolos a que se mantuvieran firmes. No obstante, al final de la misiva, en el cap\u00edtulo 5, expone una serie de consejos a los ancianos o pastores que dirig\u00edan esa iglesia, diseminada por la conocida Asia Menor de la \u00e9poca, hoy Turqu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho mensaje pareciera ser una especie de \u201cdespedida\u201d o consejos finales al liderazgo, en el que Pedro est\u00e1 traspasando, a la nueva generaci\u00f3n de l\u00edderes, la responsabilidad de preservar la fe y de contender por ella. Es decir, sus palabras son la entrega de un \u201clegado\u201d que deb\u00eda transmitirse de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, para que preservara la pureza, veracidad y autenticidad del Evangelio de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mensaje, encontramos cuatro aspectos interesantes:<\/p>\n\n\n\n<p>1) El \u201cPeso\u201d de quien entrega ese Legado (vs.1); en este caso, Pedro, quien fue testigo excepcional de los padecimientos de Cristo y, por ende, tiene toda la autoridad moral de aconsejarnos, como Pastores, sobre c\u00f3mo guiar y \u00abapacentar\u201d las ovejas que el Se\u00f1or nos ha dejado al cuido, en estos \u00faltimos tiempos, hasta que Cristo regrese. Pedro no habla desde un \u201cpedestal\u201d sino como \u201cotro anciano m\u00e1s\u201d. Atr\u00e1s qued\u00f3 el Pedro impulsivo, y vemos a un Pastor compasivo y preocupado por las futuras generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>2) La Motivaci\u00f3n para desarrollar ese Legado (vs.2-4). El viejo Pastor y<br>Disc\u00edpulo de Cristo recomienda tener los \u201cmotivos\u201d correctos para desarrollar el liderazgo cristiano; para ello, expone tres contrastes que deben modelar nuestras intenciones. Debemos liderar: a) Sin coaccionar a nadie sino con las ganas que derivan de la pasi\u00f3n por servir a Cristo; b) Sin avaricia ni deseos lucrativos sino con el \u201centusiasmo\u201d de ser recompensados cuando regrese el \u201cPr\u00edncipe de los Pastores\u201d, y c) Sin esclavizar a nadie sino inspirando con el ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>3) El Equipamiento o Atuendo para trabajar en el Legado: La Humildad<br>(vs.5-6). El ap\u00f3stol Pedro afirma que en el Legado Ministerial debe existir una \u00abcadena de mando espiritual\u201d; por tanto, deben respetarse las autoridades establecidas en el seno de la congregaci\u00f3n; esto es importante para que haya estabilidad, pues un heredero que no sepa sujetarse \u201cno sabr\u00e1 sostener el legado\u201d. Pero para evitar que quien est\u00e9 como Pastor abuse de las ovejas, es necesario que \u00e9ste se \u201crevista\u201d con el \u201cuniforme\u201d de La Humildad; es decir, nunca olvidar que cuando el Se\u00f1or nos llam\u00f3 al ministerio, eso nos obliga a profundizar en nuestro rol como servidores.<br>Les recuerda a los creyentes que Dios resiste a los soberbios, no a quien falla, antes bien les da su gracia para corregir.<\/p>\n\n\n\n<p>4) La Protecci\u00f3n del Legado (vs.7-9). Pedro indica que para que el Legado del Evangelio perdure es necesario que, como l\u00edderes, nos manejemos eficientemente en dos realidades: el mundo interior (una mente sin ansiedad que sabe esperar en Dios) y el mundo exterior (al enemigo de nuestras<br>almas).<br>Para manejar el primer escenario, Pedro recomienda traer toda preocupaci\u00f3n ante Dios, pues \u00c9l, como buen padre soberano, tiene \u201ccuidado\u201d de nosotros; por tanto, no estamos en orfandad.<br>Sobre el segundo escenario, Pedro nos recomienda estar en \u201calerta m\u00e1xima\u201d, pues estamos en un campo de batalla espiritual y el enemigo est\u00e1 en la caza de cualquier cristiano desprevenido. No obstante, asegura que \u201cdesde la Fe\u201d podemos \u201cresistir\u201d (haciendo oposici\u00f3n) hasta vencer esta batalla que se<br>desarrolla en todos los \u00e1mbitos de la tierra, pero recuerda que siempre contamos con el respaldo decisivo del Se\u00f1or.<br>Este hermoso y alentador pasaje nos regala una CONCLUSI\u00d3N \u201cnatural\u201d en el vers\u00edculo 10, donde nos habla de La Obra final del art\u00edfice de este Legado.<br>Pedro indica que aunque la lucha por preservar el Legado del Evangelio pudiera resultar dolorosa, sin embargo, \u201cel Dios de toda gracia\u201d ejecutar\u00e1 cuatro acciones de reconstrucci\u00f3n y consolidaci\u00f3n en nuestro ministerio:<br>1) Nos perfeccionar\u00e1, como quien \u201cremienda\u201d o repara unas redes de pescar (moraleja: hay que dejarse reparar).<br>2) Nos afirmar\u00e1, como cuando se coloca una \u201ceje\u201d o \u201csoporte fijo\u201d, para brindarnos estabilidad y no seamos llevados de un lado a otro.<br>3) Nos fortalecer\u00e1, para darnos resistencia como provisi\u00f3n para enfrentar las luchas por venir; y, finalmente\u2026<br>4) Nos establecer\u00e1, es decir, echar\u00e1 nuevos cimientos a nuestra fe, para que el Legado sea traspasado firmemente a las nuevas generaciones. Gracias a Dios por su don inefable.<\/p>\n\n\n\n<p>Psredyportillo@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Legado Pastoral Redy Portillo A 35 a\u00f1os de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":557,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,78],"tags":[111],"class_list":["post-552","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-iglesia","category-opinion","tag-legado"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RedyPortilloopinion-1.jpeg?fit=288%2C288&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=552"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":558,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/552\/revisions\/558"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/media\/557"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexion-si.co\/wpeliexser\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}